Continuar el gesto
Una medalla recibida gratuitamente. Una invitación a compartir, con total libertad.
Esta medalla te ha sido ofrecida para darte a conocer a san Judas e invitarte a volverte hacia Cristo.
Puedes simplemente recibirla. No tienes que devolver nada, pagar nada ni realizar ningún trámite a cambio.
Si deseas prolongar este gesto, se abren ante ti varios caminos: rezar por alguien, compartir una palabra de esperanza, prestar un servicio o apoyar una iniciativa que te importe.

Las medallas se ofrecen siempre gratuitamente; nunca se venden
La gratuidad forma parte del sentido mismo de Saint Jude Medals.
Las medallas distribuidas en el marco de esta iniciativa son totalmente gratuitas, sin ninguna contraprestación.
Para recibir una medalla no es necesario realizar ningún pago, donación, compra ni aportación a los gastos. No tienes que registrarte, publicar un testimonio, justificar tu situación ni demostrar tu fe.
El número de medallas disponibles puede limitar su distribución. Este límite no cambia nuestro compromiso: una medalla ofrecida por Saint Jude Medals nunca se convierte en una medalla de pago.
Las posibilidades de apoyo que se presentan más adelante son independientes de la distribución. No conceden ninguna prioridad para recibir una medalla.
Puedes simplemente conservar tu medalla
Recibir un regalo no crea una deuda.
Eres libre de llevar tu medalla, conservarla con respeto y descubrir su significado a tu propio ritmo. Puedes tomarte tiempo para reflexionar, aunque todavía no sepas qué lugar ocupa la oración en tu vida.
No tienes ninguna obligación de prolongar este gesto. La atención que se te ha ofrecido conserva todo su valor, sea cual sea tu respuesta.
Rezar por una persona
Continuar el gesto puede empezar en el silencio.
Puedes confiar a Dios a una persona cercana, a alguien enfermo, a quien atraviesa una prueba o a una persona cuya soledad conoces.
Bastan unas palabras:
Señor Jesús, te confío a esta persona. Concédele la ayuda que necesita y ayúdame a mostrarle mi atención. San Judas, ruega por ella.
No necesitas contar su situación ni hacer pública esta oración.
Rezar con san Judas
Compartir una presencia y una palabra de esperanza
Una llamada, una visita, escuchar a alguien o prestarle un servicio pueden prolongar la intención de este regalo.
No se trata de encontrar una explicación para todo sufrimiento. A veces, estar presente y reconocer lo que la otra persona atraviesa ya es algo valioso.
Puedes hablar de san Judas si la persona desea escucharte. Respeta sus convicciones, sus preguntas y su posible negativa. La fe se propone en libertad.
Evita prometer una curación, un milagro o la resolución de un problema. Puedes dar testimonio de aquello que te ayuda, sin anunciar a nadie lo que le sucederá.
Dar a conocer este sitio
Si estas páginas te han resultado útiles, puedes compartir su enlace o el código QR con una persona interesada.
Esa persona podrá descubrir a san Judas, comprender el significado de una medalla católica o encontrar una oración, libremente y de forma gratuita.
No tienes que contactar con un número determinado de personas, copiar ningún mensaje ni respetar ningún plazo. Ningún beneficio depende de que compartas este sitio, y no transmitirlo no provoca ninguna desgracia.
Ofrecer tu medalla a otra persona
Puedes conservar tu medalla. También puedes elegir ofrecérsela a alguien que desee recibirla.
En ese caso, entrégala con la misma gratuidad: sin pedir dinero, un servicio, una donación ni una promesa a cambio.
Explica sencillamente lo que representa. Por ejemplo:
«Esta medalla representa a san Judas, un apóstol de Jesucristo. Me la ofrecieron y deseo ofrecértela a ti, si quieres recibirla. No me debes nada a cambio».
Deja a la persona la libertad de aceptar o rechazarla. Si sabes que la medalla ha sido bendecida, puedes indicarlo. Si no lo sabes, dilo sencillamente.
No tienes que desprenderte de tu medalla para demostrar tu generosidad. Una oración, una atención o un servicio son también formas de compartir.
Si deseas prestar apoyo económico
Algunas personas desean también prolongar este gesto mediante una aportación económica. Esta decisión es totalmente voluntaria y nunca se espera como contrapartida por la medalla.
Puedes elegir una de las posibilidades siguientes, apoyar otra causa que te importe o no dar nada. No se pide que contribuyas a las tres.
Participar en la financiación de futuras medallas
Tal vez desees ayudar a que otras personas reciban también una medalla gratuita.
Las aportaciones se destinarán a los pedidos de medallas que serán ofrecidas gratuitamente y a su envío. Los posibles gastos de recaudación o de pago se indicarán por separado. Ninguna cantidad se utilizará para remunerar al responsable de la iniciativa ni para financiar sus gastos personales.
Antes de iniciar cualquier recaudación, indicaremos cómo consultar el balance de las aportaciones y con qué frecuencia se actualizará.
Contribuir no constituye una compra ni una reserva. Ninguna donación da derecho a una medalla adicional, a prioridad en la distribución ni a ninguna ventaja espiritual.
Las futuras medallas seguirán siendo totalmente gratuitas para quienes las reciban.
Apoyar a la iglesia donde recibiste tu medalla
Si recibiste tu medalla en una iglesia, puedes elegir apoyar directamente a esa comunidad, según sus necesidades y los medios que proponga.
Por ejemplo, puedes utilizar un cepillo o buzón destinado a las ofrendas para la iglesia, entregar una ofrenda a un sacerdote indicando su destino o realizar una transferencia utilizando los datos bancarios oficiales comunicados por la parroquia.
En caso de duda, pregunta sencillamente en el punto de acogida o a un responsable cómo proceder.
Esta donación se entrega directamente a la iglesia. Saint Jude Medals no la recauda en su nombre ni recibe parte alguna.
No constituye ni el precio de la medalla ni el de su bendición. Puedes recibir la medalla sin hacer ninguna ofrenda.
Apoyar una obra benéfica
También puedes elegir una obra que alimente a personas necesitadas, acoja a personas sin hogar o acompañe a quienes atraviesan una situación difícil.
Esta obra puede estar vinculada a san Judas o actuar en otro ámbito. La intención es apoyar una ayuda concreta que respete la dignidad de las personas.
Cuando se presenten entidades en esta página, indicaremos su misión y sus enlaces oficiales después de verificarlos. Podrás informarte libremente sobre sus actividades y sobre el uso de sus recursos antes de decidir.
Las donaciones se efectuarán directamente a esas entidades. Saint Jude Medals no las cobrará ni recibirá ninguna comisión.
También eres libre de apoyar a una asociación local o a cualquier otra obra de tu elección.
Dar libremente, sin presiones
Sea cual sea el destino de una posible donación, no tienes que enviarnos ningún comprobante ni justificar ninguna cantidad.
Una aportación económica no permite comprar una gracia, una curación ni la respuesta a una oración. No hace que nadie sea más digno de recibir una medalla o de pedir la intercesión de san Judas.
Reserva los recursos necesarios para tu vida y la de tus seres queridos. No tienes que ponerte en una situación difícil para participar.
La oración, el tiempo ofrecido, la escucha y el servicio ocupan plenamente su lugar en esta iniciativa. No es necesario dar dinero para continuar el gesto.
Dejar que este gesto dé fruto
No necesitas hacer algo grande.
Una medalla puede recordar un encuentro. Una oración puede acompañar un día difícil. Una atención puede ayudar a alguien a sentirse menos solo.
Si deseas continuar el gesto, hazlo según tus posibilidades, con respeto y sin imponer nada. Y si eliges simplemente recibir este regalo, eres plenamente libre de hacerlo.
La medalla se te ofrece gratuitamente. No debes nada a cambio.
Por medio de san Judas, conducir los corazones hacia Cristo.